jueves, 28 de enero de 2016

Obstacles


Vuelvo a recibir noticias de ti.

¿Qué es lo que pretendes?

¿No has tenido suficiente?

Me preguntas si estoy bien. Es evidente que no. Pero la verdadera pregunta es, ¿por qué te preocupas ahora por mí? ¿Desde cuándo te he importado?

Puede que de verdad haya significado algo para ti. De hecho me gustaría pensar que así fue, que todos esos momentos dulces de verdad lo fueron para las dos, que la amargura tan sólo nos enturbió todo después.

Sabes, te echo de menos.

Y es increíble que diga esto después de todo lo llorado, de lo mucho que me he enfadado y jurado y perjurado que no volvería a hablar contigo porque no te mereces ni una palabra mía.

Y aquí estoy debatiendo entre si contestarte o no. Porque... ¿qué decirte? ¿Que me has destruido? ¿Que llevo días llorando? ¿Que he querido no volver a saber de ti en mi puta vida? 

¿Que te extraño igual y no soporto la idea de haberte perdido?

Esto debería llamarse tortura por lo menos.

Todos esos recuerdos permanecen en mi mente, intactos. Quería creer que me deshice de ellos, pero vuelven para refregarme la felicidad en esos instantes.

Sólo... Creo que deberías alejarte de mí para siempre.



sábado, 23 de enero de 2016

El lugar donde nadie más entrará si no es para quedarse.


Me veo sola.


Estoy rodeada de gente, de amigos que me quieren y apoyan, de mi maravillosa familia.

Pero cuando me voy a la cama, sola.

Me sale el ir corriendo a hablarle, a contarle las cosas buenas que me han pasado, lo que me emociona, las locuras que se me pasan por la cabeza. Mi mundo

Ahora observo mi pasado como una fotografía echada en las llamas consumiéndose lentamente. Ya nada importa. Ya nada me importa. Todo lo que yo creía puro y verdadero no fueron más que mentiras.




Sabes que tu relación fue una mierda cuando te rechazaron una caricia, o te hicieron sentir completamente desechable. Cuando ni siquiera te quisieron como juguete, sino como un pasatiempo del que sudar cuando llegara algo mejor que hacer.


Lo mejor de todo es que me di cuenta. ¿Sabes cuando quieres tanto a alguien que no quieres ver la verdad? Que tienes la evidencia, ahí, delante de ti, pegándote en las narices, pero tú echas la cara a otro lado, anclándote en recuerdos. Porque al fin y al cabo, es lo único bonito que te queda.


"Lo está pasando mal"

"Yo no debería pensar tanto en mí"

"Pobrecita, no se merece nada de lo que le pasa"

"Necesita tiempo para sí misma"

"Ya vendrá a mí cuando me necesite"

"Seguro que sólo es una temporada, después todo volverá a la normalidad"

"Pronto la voy a ver y voy a volver a sentirme querida"

"No me besa porque no es el momento"

"Creo que estoy siendo una pesada"

"Quizás le parezca que estoy gorda y por eso no le gusto"

"Debería adelgazar. No soy lo suficiente para ella"

"Quizás si me maquillo de esta forma y me arreglo así el pelo me diga algo bonito"

"Seguro que hoy podemos hablar un rato"

"Al final no hablamos, pero es que estaba muy cansada, es normal"

"Hoy tampoco me llama, ha quedado. Déjala, tiene que divertirse"

"¿Por qué intentas estar cerca de ella todo el rato? ¡La agobias!"

"Eres inútil"

"No eres lo que ella busca"

"Va a reemplazarte"

"Ignórala, seguro que así te hace caso"

"Dedícale tiempo a tus cosas, ella no es tan necesaria"

"¿Por qué pasa tiempo con todos menos conmigo?"

"No me responde cuando la etiqueto en algo en Facebook"

"Suficiente"

"Quizás una última oportunidad..."

"Todavía no está todo perdido"



D  é  j  a  l  a     i  r



Y es lo que debí haber hecho hace mucho, mucho tiempo. 

Tan sólo si pudiera ir atrás y evitar todo esto... Por una vez en la vida me arrepiento, me arrepiento de todo. No quiero ni los recuerdos bonitos, ahora están bañados en amargura. Quitaré el póster de la pared, taparé el cuadro, guardaré el peluche, sepultaré los dibujos en lo más profundo del cajón y cerraré mi corazón con llave.


El lugar donde nadie más entrará si no es para quedarse.











miércoles, 20 de enero de 2016

Betrayed


Traicionada.

Tomada del pelo.

Insultada.

Abofeteada por la vida.

Distinta.


Así me siento. Así son las cosas.
No sé qué fue real, no sé qué fue de mi invención.
No sé si mereció la pena.
No creo que mereciera la pena.


Me veo a mí misma y no soy yo, soy otra persona. Más fría, más insensible, con sentimientos que mi yo del pasado nunca podría haber tenido hacia alguien.


Odio.


Nunca, jamás en mi vida, le he deseado mal a nadie. Cuando de verdad deseas infelicidad para una persona te das cuenta de lo que has amado y de lo mal que te han tratado. Cómo han jugado contigo y te han hecho el corazón pedazos intencionadamente. Les diste igual. Completamente igual, aunque te hicieran pensar que eras especial.

Todo esto no me gusta. No me gusta verme así, no me gusta en lo que me he convertido, pero, ¿cómo volver a ser confiado y a enfrentarte a pecho descubierto a un nuevo sentimiento?

Imposible, al menos por ahora.


Penoso.

Triste.

Gilipollas.


Sólo espero que toda tu vida sea como un pedazo de la mía cuando la dejaste hecha mierda. 




domingo, 17 de enero de 2016

Santa Monica Dream


Goodbye to my Santa Monica dream
Fifteen kids in the backyard drinking wine
You tell me stories of the sea
And the ones you left behind
Goodbye to the roses on your street
Goodbye to the paintings on your wall
Goodbye to the children we'll never meet
And the ones we left behind
And the ones we left behind

I'm somewhere, you're somewhere
I'm nowhere, you're nowhere
You're somewhere, you're somewhere
I could go there but I don't

Rob's in the kitchen making pizza
Somewhere down in Battery Park
I'm singing songs about the future
Wondering where you are
I could call you on the telephone
But do I really want to know?
You're making love now to the lady down the road
No I don't, I don't want to know

I'm somewhere, you're somewhere
I'm nowhere, you're nowhere
You're somewhere, you're somewhere
I could go there but I don't

Goodbye to my Santa Monica dream
Fifteen kids in the backyard drinking wine
You will tell me stories of the sea
And the ones you left behind
And the ones we left behind

lunes, 11 de enero de 2016

Wrong... or right?




Tell me what you want
What you like
It's okay
I'm a little curious too
Tell me if it's wrong
If it's right
I don't care
I can keep a secret, can you?




sábado, 9 de enero de 2016

Y de repente me acuerdo de este sitio.

Vuelvo.

Leo.

Miro hacia atrás. Miro a mi pasado, a todo lo que llevo a espaldas. A todo el dolor. A todo el daño que hice y me sigo haciendo a mí misma.



Todo empezó aquí, muchos años atrás. De una manera hermosa, sin duda. Aún llevo todos esos recuerdos en mi corazón. Porque cuando alguien entra, aunque se vaya para no volver, su aroma queda impregnado en las entrañas del alma.

Y no sé si hice bien aún a día de hoy, y no sé qué es lo correcto. Sólo sé que hice en aquel momento lo que se suponía que tenía que hacer, lo que creía que estaba bien, para él y para mí. Porque a veces es necesario hacer cambios en la vida de uno, e incluso hacerse daño para luego valorar lo que tenías.

Y tanto que lo valoro ahora... Creo que nadie volverá a amarme jamás de la misma manera. Y eso son palabras muy fuertes, la vida es muy larga. Pero fue lo que me demostraron. Y yo lo hice añicos. Las pesadillas ya acabaron, pero el eco de culpa sigue resonando en mi pecho, aún cuando mi única intención era no provocar más dolor en el futuro.

Por una parte, esto era necesario en mi vida. Me até muy pronto, me até muy rápido. Prometí cosas que jamás se deben prometer, porque nunca se sabe qué va a pasar. Mis dudas comenzaron rápido y no supe ponerle fin a tiempo. Todo se prolongó demasiado tiempo, haciéndonos a ambos un daño incalculable... Porque a mí me afectó más de lo que pareció. Porque esas palabras duras y ese semblante frío como el hielo eran la coraza a un corazón dubitativo y confuso que sólo quería libertad.

No voy a mentir, las alas de la libertad son algo precioso. Hasta que se te acaba el espacio en la jaula.





Volé tanto como pude, hice borrón y cuenta nueva en mis registros. Jamás eliminé sin embargo ni un ápice de todo lo vivido y sentido. Y después de haberme vuelto a enamorar y vuelto a tener el corazón roto en mil pedazos, miro atrás, atrás del todo. A sus dulces palabras, a esas tardes de paseo en las que no había nada que hacer salvo charlar de cosas banales, o cantar lo primero que se me viniera a la cabeza para sacarte una sonrisa. Nunca supe si lo que sentí al final fue amor verdadero o el más profundo de los cariños. Era un pilar en mi vida, sabía que todo estaría seguro, que todo estaría bien. No había frenos, no había nada que pudiera ir mal. Lo único erróneo era yo...

Lo peor fue que lo avisé, una y otra vez de diferentes formas. Deliberé conmigo misma todos los días durante años, si todo estaba bien. Y creedme que intenté convencerme hasta la saciedad de que sí...

Hasta que no pude más. Exploté. Pedí la libertad a gritos aún sabiendo las consecuencias que todo aquello acarrearía. ¿Planes de futuro? ¿Estabilidad? Fuck it all. Sólo quería saber todo lo que me había perdido y confirmar que mis sospechas no eran inciertas.

Y no lo eran.

Hallé lo que buscaba.

Y lo disfruté como la primera vez, y me enamoré.

Hasta entonces no valoré todo lo que tuve y eché por tierra.

Todo acabó. Dejándome... Hecha trizas. Sin embargo no tuve pesadillas como anteriormente, pues el sentimiento de culpa esta vez no existía. Yo había luchado por lo que quería, y lo sabía. Hice todo bien, y me di cuenta de que a veces eso no es suficiente. Oh destino, cómo sabes devolver la jugada. No sé si llamarlo karma o tan sólo una venganza que el tiempo de devuelve de alguna forma u otra.

Ahora estoy bien, me siento bien. Me he dado cuenta de que llevo mucho tiempo viviendo para la felicidad de los demás, dándolo todo, dándome toda. ¿A qué me ha llevado todo eso? ¿A consumirme? ¿Depresión? ¿Llorar día sí y día también por darlo todo por alguien que no iba a hacer lo mismo por mí?

Aprendí la lección.

No todos saben amar.

A esa primera persona que se hizo un hueco enorme en mi corazón... Si alguna vez lees esto quiero que sepas algunas cosas. Ese hueco será para siempre tuyo. No importa cuántas personas vengan o vayan, tú te mereciste que te lo guardase para siempre. Te echo de menos. Siempre te eché de menos. Aún me duele que estés fuera de mi vida, pero sigo pensando que es lo mejor para ambos. Te velo cual ángel de la guarda, aunque tú no lo sepas, aunque nadie en realidad lo sepa. El cariño que te profesé no se irá nunca. Yo he de seguir mi camino, como tú has de seguir el tuyo. Elegí bien, créeme. Conocerás a otra mujer que te de todo lo que yo no fui capaz por mucho que lo intenté. No sabes cuánta culpa acumulo en mi alma, y aunque ya ha pasado más de un año desde que todo ocurrió, no hay fecha señalada en la que no me acuerde de ti, o vengas a mi mente en momentos esporádicos. A pesar de renunciar a tu propia felicidad, le diste viento a mis alas para que me llevaran lejos en busca de lo que yo necesitase, e hiciste bien. De verdad lo necesitaba. Se me hace tan raro escribir esto... Hace demasiado tiempo que no cruzo palabra contigo, y ni siquiera sé si está bien hacer esto, pero llevaba mucho queriéndote decir tantas cosas que ya no lo pude acallar por más tiempo. Y... sobre todo... Gracias. Gracias por todo lo que diste por mí, y a lo que dejaste de dar por mi propio bienestar, aunque fuera a costa del tuyo...

También quiero decirte que nunca pierdas la esperanza. Aprende a vivir con tu pasado tal y como intento hacer yo. El mundo es un lugar maravilloso. No eres un astro oscuro, cielo. Puedes brillar con tu propia luz todo lo que quieras, puedes comerte el mundo. Lo tienes a tus pies. Espero que algún día encuentres una estrella que brille con toda intensidad y que alumbre tu camino. No quiero verte sufrir más... Quiero que tengas lo mejor en tu vida, porque te lo mereces, porque eres de lo mejor que se pueda desear y que jamás volveré a tener. Cuídate, protégete, pero no te hagas una coraza, no te cierres. Te lo digo por experiencia. Vive. Vive mucho. Experimenta y haz lo que tengas que hacer, no te arrepientas de nada. Todas las cosas suceden por un motivo.

Todo está bien.

Y yo, una vez más, vuelvo a encontrar cierta ilusión, parpadeante e incierta. De nada sirve anclarse al pasado. De hecho, me gusta pensar en este como en un bello cuento. Todos llegan a su fin, pero encanta leerlos una y otra vez, y quedarse con los momentos más hermosos de estos. Todo lo que me llevo es dulzura y un sentimiento cálido que me invade.

Guardaré todo como mi tesoro más preciado.

Para siempre.