viernes, 28 de abril de 2017

I have a crush on you

Siempre he renegado de ti.
He dicho a todos mil veces que no me gustas, lo imperfecta que eres.
Que tienes estrías por todas partes.
Que la celulitis se nota a kilómetros en tus muslos.
Que tus pechos están caídos y no son estéticos.
Que mira con qué cara te levantas, ojerosa y llena de acné.
Se podría decir que te odiaba, es más, he llorado muchas veces por tener que soportarte tal y como eres.
Porque no se suponía que tenías que ser así.
Porque tu barriga no debía formar pliegues al sentarte.
Porque una 36 te debía entrar.
Porque no deberías tener papada cuando miras hacia abajo.
Porque tus piernas son demasiado robustas y descompensan tu cuerpo.

Sin embargo, hoy he decidido confesarte mi amor.
Perdóname por todo lo malo que pensé de ti.
Ni tu celulitis, ni tus estrías, ni tu acné me harán que me aleje de tu lado.
Estaré siempre para cuidarte y protegerte hasta el fin de mis días, y jamás haré nada que haga que te vayas de este mundo antes de tiempo.
Eres la única que estará conmigo toda mi vida, pase lo que pase, y por eso voy a mantenerte fuerte, sana y viva.
Gracias por enseñarme que la belleza tiene muchas formas, y que está en los ojos de quien mira. No está bien pretender que seas como las demás, quizás otras querrán ser como tú sin darse cuenta de que ya son bellas.

Vida mía, sangre de mi sangre.

Eres perfecta.

Y esto no te lo tiene que decir nadie, te lo debes creer tú misma.

Merece la pena quererte, ahora y hasta que tu tersura se haya convertido en piel descolgada y arrugada. Incluso entonces serás hermosa.

Siempre serás preciosa. Recuérdalo, y no te fustigues. Cuídate, protégete y sé feliz.

Ten un crush contigo misma.



viernes, 21 de abril de 2017

Como si se hubiera muerto

A veces me encuentro en la tesitura de si es mejor romper. Acabar con todo de vez en cuando soluciona las cosas, arregla la mente, disipa el dolor. El problema viene cuando intentar dejar todo atrás sólo conlleva más amargura. 

Viendo 13 Reasons Why me he dado cuenta de que afronto las rupturas como si se tratase de una muerte. Miro todos los recuerdos como si se tratase de la madre de Hannah Baker intentando recomponer la vida de su hija para sacar algo en claro. 

Mi metodología es estricta: primero se corta comunicación, en todas las redes sociales, se borra el número de móvil y archivan los chats para evitar tentaciones, y después, si tengo fuerzas, oculto todos los recuerdos hasta el día en que no me hagan daño.

La última vez fue la peor. No tenía valor ni de deshacerme de los pósters de la pared. No tirarlos, no, sólo descolgarlos. Me tuve que armar de valor para guardar en carpetas bien ocultas todos mis sentimientos y recuerdos que compartimos. Por fortuna y a pesar de haber sido una relación de más de un año, al ser a distancia no teníamos tantos objetos que nos recordaran el pasado aparte de dibujos y algún regalo. Fue fácil hacer como que nada había pasado aparentemente. Me pregunto qué pasaría si todo se vuelve a repetir. Tendría que descolgar nuestras polaroids, guardar nuestro album de recuerdos, los regalos, mi cámara, dejar de jugar a juegos, enterrar mis dibujos y sepultarme a mí misma para esquivar el dolor. Sería casi misión imposible. Además, siempre estaría YouTube para recordarme su voz, y las cosas tan bonitas que me cantaba.

Creo que su voz sería precisamente lo que más me dolería escuchar en el mundo. Ella es una persona escandalosa, y a veces me cuesta lidiar con eso. Soy muy tranquila, necesito mis momentos de paz, y aún así no hay nada que me guste más en este mundo que escucharla. Cuando la escucho cantar, siempre me evado y pienso que va por mí. Que todas las palabras dulces que suelta son porque me extraña y me quiere con locura. Y eso afirma la muy loca. Y de verdad espero que sea verdad, porque a día de hoy, vida mía, nada me dolería más en este mundo que vivir sin ti.








sábado, 15 de abril de 2017

¿Nunca llevo la razón?

Cada vez me planteo de verdad si soy un monstruo.
No, no va a coña. Me refiero, hay varias personas que afirman que soy muy intransigente, cabezona y que me cuesta perdonar. Demasiado orgullo para un cuerpo tan pequeño, supongo.

La cosa es... Siempre parezco estar equivocada en todo, y ya no sé si es que todos se empeñan en llevarme la contraria o es que simplemente mi opinión resulta ser la errónea en todas las ocasiones. Sí que es cierto que a veces me empecino en cosas aunque sepa que no llevo la razón, y cuando luego las pienso mejor, me doy cuenta de que no debí ser tan testaruda y debería haber pensado mejor las palabras antes de decirlas. 

Siento como que impongo una dictadura con mis ideas, que por otra parte me parecen totalmente coherentes, aunque suelen interferir con las ideas de otros, y casi trato de imponerlas aunque ni siquiera sea un asunto que me repercuta, aunque sea por el momento (suelen ser más bien cosas que me joderían a largo plazo).

Pero... ¿Por qué tengo que ser siempre la que de el brazo a torcer? Es como estar intentando que alguien se amolde a mí y al final hacerlo totalmente al revés, me amoldo yo y no porque quiera, sino porque no me queda otra. Es "o lo tomas, o lo dejas", quedando yo como la peor persona del mundo. Estoy un poco cansada de sentirme mal conmigo misma simplemente por mantener mis ideas. 

Al final acabaré cerrando el pico con todo, y lo más probable es que explote.